Isidoro Luque Vega

Melilla misteriosa es un recorrido por los misterios de la ciudad de Melilla.


Consta de dos partes bien definidas. La primera profundiza en los fenómenos extraños más sobresalientes de su historia: casas encantadas, fantasmas, prodigios religiosos, lugares malditos, sucesos inexplicables y ovnis. La segunda expone los cinco grandes misterios del ser humano —los espíritus, la brujería, el mal, la reencarnación y el apocalipsis— a través de las distintas culturas presentes en la ciudad: cristianismo, islam, judaísmo, hinduísmo, cultura amazigh y cultura gitana.


Se trata de una guía secreta y un viaje alucinante por los enigmas más impactantes de Melilla. En sus páginas disfrutaremos del necroturismo en la ciudad y nos adentraremos en sus rincones más ocultos, donde la historia, la leyenda y el misterio se entrelazan.

Melilla, situada entre dos cabos, el de Agua y el de Tres Forcas, bañada por

el Mar Mediterráneo. Antiguamente denominada Rusadir por los fenicios.

Melilla parte de un pico de roca caliza sobre el mar. Aquí encontramos la

Melilla Vieja de callejuelas dentro de una fortaleza, fortín milenario que

acogió a la factoría fenicia, colonia romana, arrasada por los visigodos,

normandos, bizantinos y árabes, fortificada por Abd al-Rahmán III, que

la incorporó al Califato de Córdoba. En 1497, en manos de Pedro de

Estopiñán, pasará a dominios de España. Las fronteras entre territorio

marroquí y esta ciudad se fijaron en 1859, en el tratado de Wad-Ras con

el sultán de Marruecos. El sultán cedió a España todo el territorio que,

haciendo un círculo alrededor, comprendiera el alcance de un tiro de

cañón del calibre 24, el cual se llama “el Caminante”. Esta plaza resultó

especialmente perjudicada por la guerra de Marruecos a principios del siglo

XX. El 17 de julio de 1936, año que comenzó la Guerra Civil, fue Melilla

punto de partida del conflicto. Melilla cuenta con el estatus de Puerto

Franco y desde el 14 de marzo de 1995, se convierte en Ciudad Autónoma

al amparo de nuestra Constitución. Esta ciudad, actualmente, se distingue

por dos partes diferenciadas: la antigua, alrededor del fuerte, y recordando

su condición de antiguo penal; y la nueva, rectilínea, de estructura

modernista. Actualmente se extiende por 12,3 Km2 de superficie. Su

población la forman hispanos, hebreos, musulmanes, hindúes y gitanos,

entre otros. En Melilla también tiene cabida el misterio. En sus calles, en

sus barrios, también habitan los ecos de los acontecimientos misteriosos,

sobre todo, en la parte más antigua. Sus habitantes guardan celosamente

secretos sobre bastantes hechos paranormales.


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